lunes, 21 de abril de 2008

Un gran regalo en el planeta de las fiestas

Hola, a todos,

simplemente escribir un breve comentario debido a que la ocasión lo merece.

Mientras nosotros nos pegábamos el viaje del barco, una caja con cargamento y provisiones volaba desde tierras mañas, hacia nuestra amada Lulea.

Después de unos días sin saber muy bien cuál era el paradero de mi ansiada caja (no es que estemos en guerra ni nada por el estilo, pero cuando estás tan lejos de casa y en una cultura tan distinta, cualquier producto Mediterraneo es esperado como si estuvieramos), me llegó el recibo en el que ponía donde tenía que ir a buscarla.

Esta vez la suerte tocó en una oficina de correos medianamente cerca de casa, así que allí fui.

Por fin tras 3 autobuses llegué a casa y abrí la caja. Lo primero, una caja de zapatos donde había... un monton de rosquillos caseros, de parte de mi abuela. Por medio de la caja había ropa que me había dejado en mi vuelta en Navidades y además de todo esto, unos ricos chorizos y longanizas de Aragón que está siendo el manjar de estos días.

Sorprendete había algo inesperado: una bolsa de nuestro Real. Cuál fue mi sorpresa cuando la abrí y ví en principio una noticia de un periódico donde hablaban de Oscar... y lo primero que pensé fue que para qué me mandaban una noticia donde además hablaba de descenso... pero, como las sorpresas nunca vienen solas, en el interior de la bolsa también había una de las camisetas más bonitas que jamás he visto: la camiseta del Real Zaragoza de este año, que sinceramente es bastante guapa.

La historia de la camiseta es que no es solo la oficial de este año, sino que es la auténtica camiseta que llevó Óscar en el partido contra el Almería, que la pude conseguir gracias a un amigo de mis padres. Sin ninguna duda un regalazo.

Para dejar constancia de que esa camiseta llegó a Lulea (Suecia) aquí pongo las fotos en la puerta de la Universidad, con los últimos resquicios de nieve, pero a 10º ¡¡¡Qué calor!!!.





Por último dar las gracias a mi abuela, por esos rosquillos que tan ricos estaban, a mis padres, por esa maravillosa idea de la camiseta, a Pepe, el 'intermediario' y amigo de mi padre y por supuesto a Óscar, jugador número 5 del Real Zaragoza, al cuál iré a visitar a algún entrenamiento para que me firme la camiseta.

Un saludo y un abrazo desde el ya cálido Polo.

jueves, 10 de abril de 2008


‘’…bueno amigos pues aquí estamos, ya estamos aquí de nuevo, ya sabéis, como siempre amigos, es un placer estar con todos vosotros…’’.


Así empieza una de las mejores sesiones de CHASIS y es lo primero que se me ocurre para resumir el último viaje realizado desde la capital del Norbotten: El ‘LOVE BOAT’ o, como siempre dice Jesús, no sin dejar de tener razón, ‘vacaciones en el mar’.

El viaje consistió en bajar hasta Estocolmo (avión), allí coger un barco para 2500 personas de la compañía Viking line y llegar a Helsinki, capital de FINLANDIA, pasar una noche, y volver en el ya denominado love boat (otro barco de la misma compañía que antes), que, en un principio iba a ser un viaje de universitarios donde habría una gigantesca fiesta, típica de películas americanas, y así fue, aunque no en todos los aspectos para algunos… y una vez en Estocolmo, por fin conoceríamos la ciudad.

Así que comenzamos por el principio. El miércoles 2 de mayo salíamos de Lulea en el avión de las 10:30 de la mañana pero por supuesto y como ‘buenos viajeros’ algo tenía que suceder antes de montar en el avión. Bueno en realidad pasó ya antes de salir de casa, ya que debido al cansancio acumulado en los últimos días, Víctor se DURMIÓ, y eran ya casi las 9:30 cuando lo despertamos así que rápidamente fuimos hacia el aeropuerto y llegamos sobrados (aun quedaban 15 minutos para despegar…). Pero… antes de montar hay que pasar un maravilloso control, en el cual, y debido a los tiempos que corren, buscan sobretodo terroristas, y lo que se piensan los policías no es nada bonito cuando llevas una BALA en la cartera como le sucedió al que escribe. ¿¿Y por qué llevaba una bala?? Pues porque habíamos estado en el centro militar del anterior post, jeje. Pero no dejó de ser una divertida anécdota. Ya por fin embarcamos aunque la situación no era precisamente de fiesta (estos son solo los de la parte de atrás, que si hubiera continuado…):



Llegamos a la capital!!!!!!!, y, lo primero a tener en cuanta, era la diferencia de temperatura con lulea y es que, ya está llegando la primavera y el calorcito se deja notar. Estábamos como a 10ºC en Estocolmo, una temperatura que no habíamos soportado desde hacía meses. Y sin más espera nos fuimos para el centro y de ahí al puerto donde ya nos estaba esperando el barco.


Barco 1: el Gabriella

Con toda la incertidumbre de cómo será semejante barco, nos subimos, y ya vimos que las habitaciones más baratas eran eso, las más baratas, con una superficie de unos 6 m2 para 4 personas, con baño en su interior… aunque bueno, en la vuelta fuimos en las siguientes más baratas y la situación no cambiaba demasiado, así que serían cosas del barco.


Tras enterarnos todos de donde estaban los demás, fuimos a visitar el barco, y la verdad k lo que más destaca a simple vista fue la cantidad de maquinas tragaperras que había y más todavía que nunca ninguna estuviera desocupada… una barbaridad. Así el barco, además, tenía un supermercado ‘TAX FREE’ o lo que viene siendo sin impuestos (pero no tan barato como debería ser), un restaurante, un bar tipo taberna irlandesa, una sala de ‘varietes’ donde estaba ocupada por decenas de personas de la 3ª edad bailando al son de una orquesta,


y una discoteca donde se haría el karaoke y saldríamos de noche. Nada más salir pudimos disfrutar de las espectaculares vistas que ofrecía Estocolmo desde el agua.

Las primeras horas fueron un poco aburridas pero en cuanto nos hicimos con la situación, fue una gran noche. Es más yo diría que comparable a la mejor noche del viaje. Una de las situaciones surgió en la discoteca, ya que pudimos cantar LA MACARENA en el karaoke y hacer bailar a los pocos que había , después bajamos a la sala y bailamos al ritmo de la típica orquesta que la verdad, montaron un espectáculo divertido.

Y por último subimos a la discoteca, que aunque estuviéramos solo nosotros fue un rato muy agradable, ¿Qué más necesitas que estar con un montón de amigos en una discoteca?

Y allí se dio una divertida situación, la primera grande protagonizada por Joan, de la cual solo voy a decir una cosa: ‘…en cuanto haya césped, se puede jugar a futbol…’. Las risas fueron infinitas y sobre todo la vuelta a los camarotes que como buenos españoles íbamos: hablando alto y jugando y haciendo montones y quizá molestando (¿?¿¿??¿?). Otros contaban algo acerca de sus costumbres… Sin duda, Uno de los mejores momentos del viaje.


Capital 1: Helsinki

A la llegada a Helsinki (con 3 o 4 horas dormidas) fuimos a buscar el hostal y no estaba mal, y si bien situado. Allí ya empezamos a visitar puesto que hasta las 3 de la tarde no podíamos entrar a dormir. Y de esta ciudad pos decir que tiene monumentos bonitos, que el centro es pequeño, y que fue Olímpica pero bueno tampoco es nada del otro mundo. A destacar (por mí, que no por otros) un lugar perteneciente al Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO: la fortaleza Suomenlinna. Un lugar donde se forjo la defensa de la ciudad contra los suecos o los rusos (según la época), donde se podían ver los cañones, los zulos y todos los entresijos de la guerra.









Allí (en Helsinki) nos encontramos con los que venían de Lulea pero por el camino largo del autobús (14 horas y además se les rompió el mismo, lo cual significo unas 20 h de viaje…). Por la noche, la verdad k defraudo la fiesta porque estábamos solos. Aún así hubo grandes anécdotas como el recorrido ‘directo’ de una discoteca a otra o la ‘nueva pareja de novios’ forjada en un instante, con lloron incluido jejejje.

Por la mañana terminamos de visitar la ciudad y ya por la tarde a eso de las 4 fuimos hacia el Love boat.


Barco 2: EL Mariella

Tras instalarnos de nuevo en los camarotes empezamos a recorrer el nuevo barco, que aunque no muchas, si que había algunas diferencias. Los primeros momentos fueron para que algunos durmieran, para que otros tomaran algo y para que otros vieran unas vistas de Helsinki y sus múltiples archipiélagos bastante ‘guapísimas’, como la compañía. Pronto empezamos a conocer a las gentes de otras universidades y por cierto, qué de gente de Zaragoza hay en Tampere, incluidos algunos del barrio la Jota, ya famoso por estas tierras.


Tras el descanso que todos nos tomamos, empezamos la fiesta de este segundo barco, y estuvo bastante bien, no tanto como se esperaba, pero pasamos ratos muy buenos. La rutina fue más o menos como en el otro barco, pero en vez de viajar con el Inserso viajábamos en un ambiente más fiestero. Lo que estuvo claro es que a estas alturas de viaje ya estábamos reventaos, y con una falta de sueño k no se lo creía ni Blas. Sin más dilación llegamos a Estocolmo de nuevo.


Capital 2: Estocolmo

Qué decir de Estocolmo, qué ciudad!!! K belleza de todo: de monumentos (tanto de unos como de otros ;)), de calles, de ambiente, de centros comerciales y k cantidad de H&M y 7 eleven… k barbaridad, hasta 3 y 4 en calles no tan grandes… sin duda una ciudad de las grandes, dentro del TOP 5. Pero también hay que tener en cuenta que no es muy extensa, de un lado al otro del mapa quizá llegas en una hora a paso normal ahora, lo que tiene dentro de ese área es…

Las primeras horas después del barco fueron un poco depresivas, por supuesto nos hicieron de nuevo esperar hasta las 3 para entrar a la habitación, y allí mientras esperábamos, nos echaron con la excusa de que el seguro no cubría… increíble, pero nos teníamos k ir a la calle. Fuimos buscando algún sitio para comer, y como no siempre tenemos un BurguerKing cerca. Allí los k no comían se quedaron dormidos encima de la mesa pero aun hubo alguno que tuvo fuerzas de ir a dar los primeros paseos por la ciudad.


Por la noche salimos a una discoteca guiados por Rubén, pero el ambiente digamos que era un poco raro jejeje. Nada mas sales por ahí ya te das cuenta que la peor parte de Estocolmo son los precios. Nuestra discoteca era barata, unos 6 € por entrar, pero algunos se fueron a otra y pagaron hasta 16 por entrar (sin consumición ni nada).

Los dos días siguientes fueron de ver todo lo que es la ciudad y pasear por las calles. A parte de lo ya comentado de la ciudad, simplemente decir que me pegué como 4 días rodeado de esa buena gente que son los asturianos (PELOTAAAAAAAAAAAA) y que voy a terminar hablando en mañiastu (cosas como las playeras y alguna otra dieron mucho de qué hablar). Un saludo para Jorge (amigo de Víctor).

Terminamos el viaje a las 23:30 del lunes… toda una paliza pero un gran viaje con grandes sitios y grandes amigos.

sábado, 15 de marzo de 2008

Hola de nuevo a tod@s!!!

Ya estoy aquí para volveros a contar las nuevas aventuras que suceden por estos mundos de hielo (aunque por poco tiempo más). Esta vez toca relatar uno de los viajes que me llevaron a elegir este maravilloso destino de ERASMUS: el viaje de Snow & Ice a Arvidsjaur. El viaje tiene lo suyo, así que prepararos para leer…

Esta ciudad de Suecia se encuentra como a dos horas en autobús al oeste de Luleå y tiene la particularidad de tener uno de los centros militares de bajas temperaturas más utilizados por los ejércitos de todo el mundo. Organizan entrenamientos militares durante todo el año, y en especial por supuesto en invierno, allí también han estado de maniobras las fuerzas armadas españolas así como las de muchos otros países.


Pues bien, como ya os podéis imaginar, allí estuvimos durante 3 días, un poco cansados, pero apasionantes. Empezamos el viaje como a las 7 de la mañana del lunes 10 de Marzo, una hora prácticamente inhumana para un lunes jeje, llegamos sobre las 9 y lo primero que hicimos fue repartirnos en las habitaciones. Éstas tenían 5 literas de dos camas y además de eso, una salita con sofás y tele, otra con taquillas para 10 personas y un baño, así que estos militares están prácticamente de lujo, y luego se quejan. Nos repartieron según los grupos de trabajo por lo que me tocó con Diane (Francia), Annabel (Australia) y Juan (España) además de dos miembros de otro grupo: Martin (Francia) y Vicky (Alemania). Por lo que veis muy variadito todo.


Tras dejar todas nuestras cosas allí fuimos rápidamente al almacén donde guardan todo el material. Pudimos comprobar que todo lo que nos habían dicho que nos daban, no era una farsa. El equipaje se componía de: esterilla para dormir, saco de dormir (aguantaba -15ºC), toalla, botas de jardinero (en realidad eran para ir por el monte, pero parecían de agua), un par de calcetines de fieltro (bastante gordos y cómodos), mallas de lana verdes (bastante ridículas pero eficientes), jersey verde un poquito homosexual (para marcar todos nuestros abdominales), pantalón gordo verde y jersey 2 para bajas temperaturas, pantalón y chaqueta impermeables blancas (parecía que íbamos a eliminar una plaga o algo así), chambergo (verde) bastante gordo, gorro de lana azul (se les debían haber acabado los verdes), guantes de lana, guantes blancos para encima de los otros (supuestamente impermeables pero a ver quien acabo con los de lana secos…), mochila donde cabía todo esto, bolsa (estilo deporte) para seguir metiendo cosas, cantimplora, termo, vaso-plato, cubiertos… en fin creo que el frío no nos mataría pero el peso…



Total que después de que nos explicaran cómo ponernos todo, nos fuimos sin más tiempo que perder a comer, claro eran las 11:30 hora normal de comer… y ahí compartimos los primeros momentos con los militares suecos. La comida, no estaba mal. A las 12:30 en punto saliamos hacia nuestro ‘campo de concentración’ donde fuimos obligados a hacer trabajos abusivos jeje. Empezamos a construir lo que habíamos venido a hacer: Un Iglú.


Foto1: Juan comiendo en este ambiente tan seguro

Foto2: desplazamiento al 'campo base'... sin nieve en la carretera

Foto: 'Vestidos para la plaga'

El proceso es de lo más sencillo, haces un círculo de diámetro 8 m más o menos (2 ó 3 personas agarradas de las manos con los brazos abiertos) y empiezas a echar paladas y paladas de nieve mientras otro del grupo va aplastando con raquetas de nieve. Se deja todo durante una noche, en la que la metamorfosis de la nieve hace que adquiera gran resistencia y al día siguiente se vacía por dentro.


Así terminamos en el campo, que por cierto no he comentado que la nieve llegaba en algunas zonas a una altura de metro y medio y que el paisaje y los rincones eran algo inimaginable, la nieve, virgen por completo… increíble. ¡¡¡Qué bonita es la montaña!!!.

Nada más llegar (nos dieron media hora para ducharnos 6 personas en tan solo una ducha) a otra muy normal (16:30) la cena. Tras eso, un montón de rato (o por lo menos a mí muy largo se me hizo) una clase de cómo los climas árticos afectan a un ser humano. Nos pusieron unas fotos de congelaciones muy muy… aghhh. Tras eso a recenar con leche, zumos, tostadas… vamos que en ese día parece que nos estaban cebando, tol día comiendo… luego veríamos porqué… Y por fin, el primer rato de descanso desde las 9 de la mñn, rato en el algunos jugaron a futbol (pq eso sí, tendrán frío y todo lo que tu quieras, pero las instalaciones de estos militares son envidiables, pabellón interior y de todo) y otros a jugar al billar, al pinpon o a la diana y los demás simplemente a juntarse en habitaciones y comentar un poco el día.

DIA 2: por supuesto a las 8 de la mñn vestidos, desayunados y con TODO el material que nos habían dado (bueno lo de las 8 de la mñn era un decir, porque prácticamente todos los españoles y algún que otro francés lo alargamos un poco, quien dice a las 8 dice las 8 y cuarto o y 20. Llegamos al campo y empezamos a vaciar el iglú. Al principio era un poco claustrofóbico, además de por el reducido espacio de maniobra, no estabas muy confiado acerca de si la nieve iba a aguantar. Así que nada, a deshacer el trabajo del día anterior, y no os podéis imaginar la cantidad de paladas que hay en un circulo de 8 metros de diámetro y 2 de alto…

Fotos: Profesor con dos 'elegidos' eneñandonos maniobras de calentamiento en la montaña.

Nuestro grupo nos dividimos en 2 subgrupos de 3 y nos organizamos bastante bien. Nos dio tiempo hasta de decorar nuestra nueva habitación. Construimos un baño, una tortuga, y una mesa con confortables sofás donde comimos. Así llegó de nuevo la hora de comer y empezamos a entender el porqué del día anterior. Nos sirvieron unas cuantas chocolatinas, una sopa fría de frutas o no se qué (dulce) y sobre todo agua caliente para hacer tés y cafés y todo esto, pero claro gente como Juan, tenía sed y todo el mundo sabe que para eso, se necesita agua fría pero… no había, asi k a seguir bebiendo ‘dulces’ que dan más sed.


Comimos en nuestra mesa y a seguir trabajando, cosa que venía muy bien después de unas cuantas horas a la intemperie puesto que además al hacer la digestión te quedabas helado. Las manos me llegaron a doler bastante durante un rato, así que nada, a vaciar sea dicho. Al cabo de un rato nos enseñaron a hacer fuego (pero con cerillas y madera súper seca, muy fácil de encontrar en un bosque con nieve…) y luego nos retaron a hacer una hoguerilla a cada grupo, y como debía ser, el único iglú que logró mantener el fuego hasta por la noche y que incluso duró más que las hogueras comunes fue el grupo 6a, el nuestro. Así que nuestro iglú fue el punto de reunión durante un buen rato. Fuimos a cenar un ‘kebab’ con carne de reno y una salsa que nos dieron y a sentarnos alrededor de las hogueras comunes. Qué gusto da el estar al lado del fuego, mirándolo y viendo el poder que tiene, calentándote y pasando el rato hablando, jugando y comiendo. Qué pena que no se pueda hacer en nuestro tan preciado Pirineo, qué tiempos aquellos en la acampada.

Tras un buen rato en el que los españoles y un par de franceses (como siempre los últimos en ir a la cama) nos dirigimos cada uno hacia nuestro iglú, y la verdad que los primeros ratos hasta que te sitúas en el saco y lo calientas un poco no son de lo más cómodo. Y durante la noche pues qué decir… entre que me tocó dormir pegado a la pared, sin prácticamente maniobra, que tenía algún que otro ronquido en la oreja y que en cuanto te movías los pies o lo k fuera lo ponías en una zona del saco que estaba a 0ºC no se durmió mucho aquella noche que digamos. Faltaba un noche más para acostumbrarse y aclimatarse. Pero bueno he construido y dormido en un Iglú, ¿Cuánta gente lo puede decir?.


El tercer y último día, despertarse, vestirse, desayunar, limpiar la zona, volver a las instalaciones, ducharse, devolver todo el material y limpiar el cuarto y volver a Luleå.

Foto: Un maño haciendo el payaso con el vehiculo que nos traía provisiones.

Foto: Iglu de chipi, victor, gallegos y franceses. Al lado el muñeco de nieve que hacía fuck yous...

Foto: Entrada al iglú de Eli, Carlos, Jesus y otros personajes

Total que así acabó el tan esperado viaje, reventados y con ganas de descansar y no llevar esa rutina tan rígida pero con una experiencia inigualable. Por mi parte, con lo que me gusta la montaña y todas estas cosas, no tengo adjetivos para describir la experiencia. Pude ponerme en la piel de un montañero en muchos momentos y poder experimentar lo que tantas veces he leído así que no me queda nada más que decir más que ¡¡¡qué grande es Suecia y en particular Luleå!!!

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Un gran saludo y un abrazo desde el Polo.